Seleccionar página

HUNDIMIENTO DEL ANGAMOS

Por  Iván Contreras R.  Artista  Plástico – Prof. Emérito U de Concepción  Hijo Ilustre de Purén
El 6 de julio de 1928 naufragó el Angamos, nave de la Armada chilena, frente a Punta Morgüilla,
al sur de Lebu. Procedía de Punta Arenas y su ruta tendría escalas  en Puerto Montt, Coronel  y Valparaíso. Había sido adquirido en Europa
hacia 1891 y se le empleaba en el transporte de tropas.  Esta vez al salir
de Puerto Montt lo hacía con 269 personas entre pasajeros y la tripulación. A
poco de navegar les sorprendió una fuerte tormenta que dejó inservible el timón
dejándolo al garete, con peligro de ir a estrellarse en los roqueríos de la costa.
El comandante  Ismael Suárez ordenó al radiotelegrafista lanzar un
S. O. S a quienes pudieran oírles y el Tarapacá que navegaba en la zona les
escuchó repitiendo el llamado de auxilio llegando así a la Gobernación Marítima
de Talcahuano. El barco chocó contra los arrecifes y se hundió rápidamente, en
total oscuridad, haciendo uso de pitos y sirenas por si era escuchado y
socorrido desde tierra.

Del pasaje total del transporte Angamos se dio por desaparecidas a 179 personas,
se recuperaron 83 cadáveres y solo hubo 7 sobrevivientes. Muchas familias
chilenas fueron tocadas por la tragedia. La poesía popular tuvo un buen tema
sobre el que fabular y Críspulo Gándara, músico y payador penquista, compuso su
conocida canción “El hundimiento del Angamos” que grabó en un disco Odeón, de
78 rpm,  acompañado por Los Huasos de Pichidegua en aquel mismo año.
Uno de los sobrevivientes afirmaba que en el momento del naufragio el
comandante Suárez al ver que nada podía hacer, se habría encerrado en su
cabina y descerrajado un tiro, pero eso es parte de la leyenda, pues se sabe que
él fue uno de los salvados y que reclamó al autor que lo daba por fallecido,
pero la canción era tan popular que ya nadie consintió en corregir la letra.
                                                                                                                
Escúchame destino porque eres tan tirano / con este Pser amado que quiero con fervor / la ley inexorable
 hundió al transporte Angamos / dejando como huella  la angustia y el dolor. / En una horrible noche
 después de un año justo / de aquella triste fecha allá en Alpatatacal  / el mar embravecido nos troncha
tantas vidas / que llenas de esperanzas surcaban por el mar.
Así fue transcurriendo aquella triste noche / y luego en el oriente surgió el amanecer / solo quedaban
restos de aquella muchachada / que entregaron sus vidas cumpliendo su deber./ El comandante Suárez
también (en) contró la muerte / dejando en este mundo envueltos en el dolor/ a su querida esposa que
llora sin consuelo / y también un hijito el fruto de su amor.Guitarra calla un poco que mi alma se halla
herida / por este rudo golpe que sufre mi nación. / Mis lágrimas se ruedan al ver a mi bandera / flameando
a media asta y envuelta en un crespón. (bis)

Sobre el Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Síguenos

Aquí puedes anunciar con nosotros