TODO TIEMPO PASADO…

                                                                Por: Iván Contreras R. 
                                                              Prof. Emérito  U. de Concepción
                                                               Artista Plástico
                                                                Hijo Ilustre de Purén
 Con el solo hecho de que la gente haya visto escrita la frase de Jorge Manrique: “como a nuestro parecer cualquiera tiempo pasado fue mejor”, tiende a creer a pies juntillas esa expresión. Como sabemos, por lo general no se pone dudas en lo que se ha puesto en letras de molde.
Desde un tiempo a esta parte, me estoy cuestionando ciertas ideas que tratan de imponérsenos desde las páginas impresas, pues son originadas en mentes tan falibles como las nuestras.
Ha cambiado mi pasiva actitud de creerlas a fardo cerrado y desde entonces siento que se me abrió el mundo.
Que se escriba sobre el pasado no significa que aquel tiempo haya sido mejor, ya que en nuestros escritos aparece su esencia solo porque las vivencias y recuerdos presionan por salir a la luz. Tampoco que lo canten: “Te acordás hermano ¡que tiempos aquellos!” Y que se quiera decir tiempos superlativos, imaginándolos muy buenos.
 No podemos vivir el presente ni pensar en el futuro sin tener en cuenta los recuerdos, los propios y los colectivos, que se nos vienen encima a raíz de conversaciones con otros seres humanos o que simplemente encontramos en los libros que leemos. Que pueden ser de historia, ciencia que se dedica a ordenar la memoria de la humanidad – que además suele teñirse con colores interesados – o bien de leer libros cuyos autores tampoco han soslayado la presencia de recuerdos de una existencia pretérita.
Entonces esa idea generalizada, en atención a lo dicho por Manrique, más bien me parece una rebelión hacia los tiempos actuales, hacia los que estamos viviendo y enfrentando sin gran entusiasmo, tal vez acobardados ante las dificultades del hoy. También no olvidemos que en los sucesos del pasado, si se cree que todos ingresan al campo de los recuerdos, una fracción importante de ellos que se va al olvido definitivo. Y que a lo mejor se fueron justamente los malos momentos.
O bien, como sabemos, que cuando dejamos aflorar los recuerdos, los engalanamos en buena parte con la imaginación, la que termina por cubrir los colores oscuros y deja a la vista únicamente los que tienen brillo y matices positivos.
Si seguimos pensando como el autor citado, significa que nuestro tiempo, que fluye y se escapa, que un día será pasado y por lo tanto será mejor que el tiempo que vendrá. Entonces caemos en una contradicción, porque este tiempo no era tan malo como parecía.
            
Cualquier tiempo pasado no fue
mejor, ni peor, solo fue….

 

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